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lunes, 13 de agosto de 2012

7.- UN AFORO INSUFICIENTE CAUSADO POR LA FALTA DE PREVISIÓN. (Dividendo Digital Capitulo VII)


(Si alguien no entiende nada, es que se ha saltado los seis arrebatos que le preceden. Si aún así no lo entiende, es urgente una revisión. Lo que no se es de qué)


Finalmente el encierro no pudo celebrarse.
Siento dar esta noticia a los cuatro interesados que en el foro se han mostrado (Comentarios en el arrebato nº 6).
Es una pena que el último anónimo se quedara sin su ansiada ración.
Dos han sido las principales razones. Por un lado, el aforo se quedó corto, y por otro, lo de Kalumbga, era demasiado  largo.
Y la medida debe ser la justa para que el sujeto quede manso y tranquilo, pero no excesiva para que origine el disfrute desaforado y se creen dependencias vitalicias como las que están acostumbrados la mayoría del personal convocado. Sería la perdición de Kalumbga, y el pobre, como todos, se dedica a lo que más le gusta.
De hecho, tras el anuncio de cancelación y una vez que había transcendido el punto único a tratar en la concentración, se han recibido un aplastante número de quejas de los usuarios afectados. Es destacable el hecho  de que el gremio que más reclamó, y que exigía sus derechos, fue el de los políticos corruptos.
¡Ya les llega!

Pues nada, ya estamos en la lista de espera de uso del aeropuerto de Castellón, a ver si le queda un hueco, para arrancar con la celebración. Al estar colocados todos linealmente (en Las Ventas serían círculos concéntricos, con el riesgo para Kalumbga de que lo que le sale por delante acabara entrándole por detrás, con toda la bancada enganchada), la productividad de Kalumbga se dispara.  Eso si, en vista del entusiasmo creado y de que las cosas no están como para tirar cohetes, se ha ordenando al artista amansador, que aplique solo media ración.
¡Esto si que es planificación!

Y volviendo al tema, ¿Que tal Luis?
 ¿Cómo han ido las olimpiadas? Ya hombre ya, está claro que para lo que entrenamos algunos, tuvimos demasiadas medallas. Yo me refería a si las disfrutaste, si observando el monitor pensabas que estabas en Londres, si las vivezas de los colores eran correctas, si  la definición del HD de TVE te dejó perplejo … a eso me refería.

Supongo que te pillaría desprevenido, ya que pensabas que en TDT todo era como dices. Y es que, aunque te desplazaste por lugares muy diferentes (de momento tú aun puedes campeón), siempre existía una recepción de TDT que te plantificaba a estos chicos a dos pasos, delante de las narices. Daba igual que estuvieras en el chiringuito de playa, en el NH resort, en la terraza tomando unas tapas, o en el apartamento de manolo el electricista, aunque se llevaran la parábola con la jaula del canario. ¡Impresionante no!

JoyMari también la disfrutó. No exactamente en Sanxenxo, tal como dicen los imprecisos. La disfrutó con su entorno familiar en el acantilado de Portonovo, donde solo los que tenemos relación con él, lo sabemos.

Lugar de descanso dudoso

Desde este privilegiado mirador, en el jardín familiar, disfrutó de la HD de TVE.  Quizás para entender lo que se va a cargar, si os escucha a unos cuantos. Quedó alucinado como, con sus cincuenta pulgadas (las del TV), podía ponerlo al sol o a la sombra, según se presentara el día y los ánimos, pues el aparato no es rehén de ningún artilugio. Confundiendo las aguas del monitor con las reales de su vista al fondo, le resultó David Cal y su leyenda tan real, que me comento que llamaría al bibliotecario despistado para que no haga caso al vendedor de cervezas. Fue en ese momento, y precisamente ahí, donde tomo la decisión de que TVE HD mola mogollón, y que darle vueltas a una evidencia, no tiene explicación.
 

Portonovo
Lo llamó desde la misma hamaca en la que tuvo una conversación allende los mares. Ese fue el único día que activó su móvil

Yo se que normalmente lo tiene apagado. El país no está para gastos innecesarios,  de ahí que aprovechara que lo tenía que encender (no sin antes intentar colar al Yankee que no había cobertura, en uno de los lugares más altos y despejados de la zona) para realizar las dos llamadas consecutivas. De hecho trató de acortar lo más posible la transoceánica, para disponer de suficiente batería, y sobretodo saldo, y realizar la que más le interesaba. ¡Vaya bronca recibió el bibliotecario despistado! ¡Reordéname esa TDT y dale futuro!, fueron sus últimas palabras antes del apagado definitivo.
El es así.
Terminado el trámite apagó su teléfono. El siempre justifica esta acción diciendo que el 95% de las llamadas son para no decir nada, y el 5% son malas noticias, aunque en su caso es justamente al revés, pero sus amigos no queremos preocuparlo con cosas que no tienen solución.

La primera vez que conviví con JoyMari, fue en la Candemia de la Sta. Jloria.
El paso de JoyMari por la Candemia  fue fugaz.  Siempre fue un chaval que aprendía rápido.
Por aquel entonces eran habituales las excursiones usando un viejo Dodge Brothers con capacidad para 34 personas de viajes Cuiña, pasando asfixiantes largas horas de trayecto para disfrutar de las playas de esta zona.  De ahí viene la tradición de JoyMari para regresar siempre por aquí (a mi me pasa exactamente lo mismo).
Terminábamos la temporada prácticamente tostados (no como ahora, que terminamos quemados).

Recuerdo un tórrido día de Julio, a las tres de la tarde, con y sol a plomo, aún con el bocado de sardina en salmuera en la boca, y todos corriendo detrás de una pelota como posesos. La pelota estaba caliente como un tomate, tersa y a punto de explotar.


Primera fase de evacuación completada. Artista JoyMari
 Quiso el destino que la primera fase de evacuación se llevó a cabo entre las piernas de JoyMari. Hecho que no dejó indiferente a la siempre vigilante Sta. Jloria. Fue ese día donde me quedó claro que, por muy coherente que sea una persona, por muy fuerte que sean sus principios, siempre existe una predilección a favor de unos, y por lo tanto, en contra de otros. La Sta. Jloria, por aquel entonces,  ya adivinaba que JoyMari seguiría unos derroteros muy diferentes a los de algunos, que también estábamos en el grupo. De hecho, aunque los dos fuimos para Madrid, el se dedica a dudar y yo a encofrar.


Por eso cuando se dio cuenta de que la primera fase de evacuación se había completado, y que era inminente la siguiente de explosión, fuera de sí gritaba:

¡Pásala JoyMari, pásala por Dios!

¡Sácala ya de entre las piernas! ¡Protege tus pertenencias!


JoyMari lo comprendió al instante, y no ha olvidado en su vida lo que le quería decir nuestra querida guiadora. No existe día que no lo practique.
Y a JoyMari le quedo clarísimo lo importante que es conservar lo que es tuyo, aunque para ello tengas que disimular y sacrificarte compartiendo con otros lo que pueda perjudicarte. ¡Esto si que es previsión!

Yo tampoco lo he olvidado.
A mi me la pasó JoyMari.
Sufro a diario, ahí donde están pensando, la culminación contundente de la siguiente fase a la de evacuación.
Por eso, igual que un músico frustrado y sin oído se hace representante artístico para mantener la relación, yo, tras la caída del sector de la construcción, las tareas de Kalumbga tengo como administración. Por eso, amigos mios, por muy extraño e incomprensibles que nos parezcan, todos los comportamientos tienen explicación.


@mikeltrujillo


2 comentarios:

  1. ya está todo dicho y no hay nada que comentar

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  2. Pues yo quería añadir que no hay nada que comentar, por que ya está todo dicho, contrariamente a lo que comenta el sufridor anterior. Y ahora me direis que no lo pillaís.
    De todas formas, pobre del destinatario de las pelotas que JoyMari tienen entre las piernas en estos momentos.

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